Planta primera
10.- La cultura

La música y los juguetesLa cultura

Una vez contemplado el magnífico mural, esta sala nos muestra su contenido en tres apartados. En primer lugar el recuerdo de la Banda Municipal de Música local, el segundo de Tradiciones festivas populares (Olentzero, pasacalles, carnestolendas, el rosco de Pascua) y la tercera una modesta exposición de juguetes.

11.- El pueblo

La botica y la reboticaLa botica / rebotica

Qué magia hay en una hoja de llantén o la estirada plantita tres en rama? El boticario va mezclando polvos y midiendo líquidos. Flechas más o menos certeras contra un cólico. Anda entre científico o mago, pero es la experiencia lo que le acompaña. Entre baldas con pipetas acristaladas se esconden siempre olores y colores de otros mundos. Tras su bata blanca intenta alargar la vida que no deja de ser un suspiro.

tienda / tabernaLa tienda / taberna

Saca un cuartillo… mientras viene Cora o Lupi y se organiza la partida de brisca o de mus en que se puede darun órdago a la vida preparando el que ella nos de a todos. Sale el vino para celebrar el trabajo de cada día, el encuentro de todos los días. La taberna o la tasca de las tardes, deja espacio a la tienda con su jabón, alpargatas, pasta de fideo, agujas, o “caldo” para fumar. Y es el momento en que las vecinas se apoderan del local para recibir o informar de un último acontecimiento.

La barberíaLa barbería

Largo o corto?
– Normal.

El barbero no deja de ser una autoridad que pone su orden en la vida ciudadana.
– Te lo dejo un poco corto que ahora se lleva.
– Bien.
Y va repasando las cabezas intentando, de paso, sacar opiniones para armar una tertulia. Cuando afila la navaja en el cuero y la pasea por las barbas, retorna el cliente a su humilde condición humana. Saldrá ufano con el nuevo estilo y un ligero olor a colonia.Queda el pelo en un extraña silla giratoria, como la vida.

12.- La escuela

La escuelaLa escuela

Hubo tres escuelas: la de la vida, por la que pasan todos, aunque algunos no aprendieron. La del maestro, donde se han ido tejiendo letras con flores de sonidos hasta componer frases y utopías. También los números donde se sumaban muchos trabajos y se restaban utilidades que daba un resto para seguir viviendo. De la escuela de la sabiduría fueron ilustres maestros bastantes artesanos, muchos labriegos e inmensidad de mujeres que guardaron y transmitieron las cuatro reglas necesarias para una vida sobria y feliz.

13.- El Ayuntamiento y los Concejos

Salón de plenos y despachosEl ayuntamiento y los concejos

Con sus libros, decretos voceados a golpe de tamboril, legajos, normas, documentos, recibos nos hace la radiografía de nuestra historia. El árbol nos trae la nostalgia donde sesionaban la Juntas para decidir que ovejas, plantas, personas, caminos y mojones tenían que cohabitar y hacerse respetar mutuamente.

14.- La historia

La historiaLa historia

Está escrita en la cuevas y en los dólmenes, en los escudos, en las campanas, en las capillas, en las imágenes. En las herramientas, en las cruces del cementerio, en los legajos del ayuntamiento, en los libros, en las fotos perdidas. En las neuronas de los viejos, en los dientes de los niños, en los viejos árboles que pasan la semilla a los nuevos. Somos nosotros en el final del camino abriendo derroteros.

15.- La religiosidad

Religiosidad popularLa religiosidad

El niño nace con el santo del día y muere asido al vuelo de una oración. La cofradía se organiza para que todo el mundo tenga derecho de algo. Las procesiones y rogativas caminan hacia un misterio. La fe aúna las fuerzas y levanta piedras creando el templo y la ermita: la contemplación y la comunión. En la romería se enlazan la familias. Una cruz consagra el pan blanco de la mesa y una plantita recogida la noche de San Juan.

16.- El deporte

El frontón, la sokatira, segalaris, fútbolEl deporte

Este pueblo sin el trabajo no es nada. Había que hacer de lo rutinario una competición para ir más lejos en el corte de la hierba, en el levantamiento de la piedra, en el lanzamiento de algo. El trabajo se supera a sí mismo hasta convertirse en fiesta. El fútbol que vino de Bilbao permitió a estos mozos quitarse los pantalones para correr. Nos queda el frontón, la bolera… y una soga tensada por los más corpulentos.

17.- La casa

La casaLa casa

Es nacimiento, refugio y muerte. Los abuelos amarran la historia y alimentan sueños con sus caricias. La madre calma y doblega la brusquedad del artesano. Y en el corazón geográfico el calor de la cocina reúne y cohesiona. Todos los caminos terminan en la casa, aunque algún hijo nunca vuelva.